Hace unos días he leído el libro del conocido Coronel Pedro Baños sobre la manipulación de las masas en el mundo del siglo XXI, llamado El dominio mundial: Elementos del poder y claves geopolíticas. Como su libro anterior (Así se domina el mundo. Desvelando las claves del poder mundial), también muy recomendable, me ha parecido una obra que permite reflexionar, pensar en lo que ocurre en nuestro mundo y en el ámbito de la comunicación y la publicidad. Conocía al Coronel Pedro Baños de sus participaciones en Cuarto Milenio, de Iker Jiménez y sus aportaciones siempre me han parecido fruto de la razón. Más o menos acertadas, a mi juicio, pero todas ellas fundamentadas.

En lo tocante a nuestro campo, el del marketing y publicitario, el libro ahonda en varios puntos de interés. A mí personalmente me preocupa saber para qué se utilizan las técnicas publicitarias, cuales son los fines. Y puesto que todos (interlocutor, mensajero, emisor y receptor) saben muy bien lo que ocurre cuando recibes un mensaje publicitario, cuando te encuentras en un entorno publicitario… ¿es la publicidad el único lenguaje honesto a día de hoy? ¿La política ha inundado todo a nuestro alrededor y ya todo es política?

Cuando uno piensa en política y en propaganda, es inevitable pensar en Goebbels, el jerarca nazi que colaboró tan decididamente en que esa ideología perversa dominara en una de las sociedades más educadas y racionales de la Europa de ese tiempo. Su decisión en poner en marcha sus conocidos 11 principios le llevó incluso, para hacer llegar mejor su mensaje, a desarrollar la incipiente industria de la radiodifusión en Alemania que hasta entonces no era tan importante y a regalar a cada familia una radio (lo que era un auténtico lujo). Son las llamadas Volsempfänger. La historia es fuente de enseñanza continua.

Los principios de Goebbels (siglo XX, años 30) eran:

1. Principio de simplificación y del enemigo único: Individualizar al adversario en un único enemigo. Así se podría identificar mejor y dirigir sus acciones de ataque fácilmente.

2. Principio del método de contagio. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada, forman parte de un solo grupo de enemigos que comparten características «odiables»

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota del enemigo, por pequeña que sea, en amenaza grave. Se demoniza al enemigo magnificando todo lo «malo» que hace.

5. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”. Es el conocido como principio de la Vulgarización.

6. Principio de renovación: no hay que dejar en paz al adversario ni al público, hay que aturdirlo emitiendo constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones. Se requiere que muchas de ellas sean informaciones falsas.

7. Principio de la verosimilitud. Varios «expertos» desde diferentes fuentes de información refuerzan las ideas que el propagandista quiere difundir utilizando medias verdades, globos sondas o informaciones fragmentarias.

8. Principio de la silenciación. Correr un tupido velo sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario. Se combina con una constante contraprogramación de noticias que «tapen» lo que no interese, con la ayuda de medios de comunicación afines.

9. Principio de la transfusión: se difunden argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas, que ya están en el inconsciente colectivo. La propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales.

10. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad. El formar parte de un grupo consuela, permite «disimular» las acciones más infames y, al mismo tiempo, asustar a los rivales, que se creen que están solos (y terminan callando).

11. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. Los nazis se conocían como fanáticos por este principio. En publicidad sabemos muy bien que repetir un mismo concepto muchas veces termina calando en la mente del receptor, lo que Goebbels resumió en: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”. Quizás sea este el principio más conocido.

Sus principios se demostraron muy eficaces, a la vista de los hechos. Lo doloroso es ver cómo hoy en día siguen siendo utilizados por nuestros partidos políticos y por nuestros Gobiernos en nuestras actuales democracias con fines electorales. Pero son conocidos y quien más quien menos los ha estudiado y se encuentra «vacunado». ¿O no?

Quería contrastar estos 11 principios con las 10 estrategias que el Coronel Pedro Baños indica que se están usando en el siglo XXI con el mismo fin. Son los mismos principios refundados. Él los resume en este gráfico explicativo (¿adaptando el lenguaje para que lo pueda entender hasta el más tonto de la audiencia??????)

Manipular para evitar la rebelión: el Coronel Pedro Baños da en la clave

En mi caso, reconozco muchas de las técnicas en nuestra vida social común: la progresiva autorrepresión (eres el culpable de lo que te hacemos), utilización del Big Data para anticipar las decisiones del consumidor antes de que las tome, el hecho de crear problemas donde no los hay para luego vendernos la solución (hechos diferenciales, división de la sociedad y polarización), pérdida de libertades progresivas, el conocido pan y circo (fútbol), etc… Los medios de comunicación tradicionales ya no son tan masivos como antes y eso resta cierta efectividad. Pero no cabe duda que estos principios están siendo usados en las RRSS y en Internet de forma constante.

De hecho… ¿asocias estas técnicas malévolas a un partido o a un Gobierno determinado?¿te consideras víctima y achacas estas técnicas al partido político rival de aquel con el que te ves identificado? Incluso ¿te sientes ofendido por este artículo?. Cuidado, todos estamos contaminados.

Por favor, comparen los puntos del siglo XX con los del siglo XXI. Da escalofríos. Como personas del ámbito del marketing podemos aprender mucho. Y como personas racionales, hemos de saber distinguir para evitar ser manipulados.