¿Porqué nunca se sacia la necesidad de comprar? Un artículo sobre el comportamiento del consumidor.

Últimamente estamos encantados con los artículos que están publicando en El País Retina, donde hemos encontrado uno publicado por M.Victoria Nadal sobre el comportamiento del consumidor a cuenta del Black Friday. Pueden consultar el texto completo, que merece mucho la pena, aquí:

https://retina.elpais.com/retina/2017/11/23/talento/1511431822_799787.html

Nosotros vamos a rescatar algunos de los puntos más interesantes:

  • ¿Porqué  seguir comprando una vez que ya tienes tus necesidades básicas cubiertas? Algunos expertos en psicología indican que es una estrategia para llenar vacíos emocionales. Es lo que pasa, por ejemplo, cuando has tenido un mal día y te vas de compras. Estás evitando gestionar una emoción y buscando una vía de escape para sentirte bien rápidamente. Pero tan rápido como viene, se va.
  • Al adquirir ciertos productos, sobre todo relacionados con la tecnología, también buscamos encajar en un grupo determinado. Muchas veces no necesitamos el último modelo del móvil, sino la imagen que proyectamos cuando lo utilizamos.
  • La percepción de la felicidad tiene que ver con cómo de felices son los que están a nuestro alrededor. Caemos en el sesgo de pensar que si todos en nuestro entorno parecen ser felicísimos, nosotros, por bien que estemos, sentiremos que deberíamos ser más felices. Para acercarnos a su situación, creemos erróneamente que deberíamos tener lo que ellos tienen. Es el mecanismo que funciona entre los productos que anuncian los influencers en redes sociales y sus seguidores.
  • La investigación psicológica sugiere que, a la larga, las experiencias nos hacen más felices que las posesiones porque seguimos teniendo sus recuerdos felices mucho tiempo después de que ocurra el evento.
  • La generosidad de comprar regalos para otros sí nos suele aportar felicidad duradera, habitualmente más que comprar cosas para nosotros mismos”. Esta idea se refuerza por Howell (David Howell), que señala que el acto de dar o recibir un regalo es una experiencia en sí misma.

     

Tengamos todo esto en cuenta a la hora de planificar nuestras acciones de marketing.